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Gracias a Dios he podido observar la idiosincracia de muchos seres
humanos originarios de diferentes países del mundo.
Dentro de estas comunidades, he sentido valores humanos muy
importantes, tales como sentido de ciudadanía, amistad con el
paisano sin conocerle, responsabilidad, compromiso con el paisano y
el país, respeto, lealtad, agregar valor en cada acto de vida.
He comparado ello con nuestra idiosincracia venezolana y estimo que
debemos trabajar mucho con las nuevas generaciones, nuestros hijos,
nietos, bisnietos, muchas de nuestras herencias del pasado.
El venezolano tiende a perder mucho tiempo en acciones que no llevan
a nada.
Entre algunas de ellas, se pueden considerar las mamaderas de gallo
o chapitas que tenemos hacia nuestros semejantes, sean ellos
familiares, amigos, compañeros de trabajo, ciudadanos en fin. O sea,
la echadera de broma, que ojalá siempre fuera cargada de buen humor,
pero a veces mas bien trae consigo un poco de veneno o cinismo. Esa
echadera de broma, quita tiempo, desconcentra a la gente, porque en
vez de tener los pensamientos claros, se opacan con el tema
¨humorístico¨. Además, en la mayoría de estas actividades se cae en
la burla.
Otra faceta es el querer convencer al prójimo de tus ideas y de
imponerlas. Pocas veces escuchamos al otro, sino que queremos que el
otro haga lo que nosotros hacemos, porque pensamos que lo nuestro es
lo mejor. Recomendaciones serían mas oportunas y mencionarlas solo
una vez, para que el otro decida.
Otra mas, criticar, en eso nos la pasamos la gran parte de nuestro
tiempo. Si la crítica fuese constructiva, pero no, es a destruir al
otro.
Otras son los prejuicios. Uno no termina de esbozar una idea, y ya
te dicen que eso no es así, que a fulanita no le va a parecer, que
eso no le va a gustar a tal cual, etc. Es mas, la mayoría de las
veces, estos prejuicios solo tienden a destruir la idea, a
desvirtuarla, a ponerla fuera de contexto, tendiendo muchas veces al
pesimismo y a desalentar al otro.
Otra es la subestimación de nuestro prójimo. Muchas veces
consideramos que nosotros estamos en un nivel de conocimiento o de
cultura que está muy por encima de los demás y que los semejantes
solo deben escucharnos y callar. O que el resto del pais no va a
aportar nada. Eso es realmente segregación de cultura o de
intelecto.
De verdad, creo que el tiempo hay que aprovecharlo al máximo, pero
siempre para la creación de energía y no para la destrucción de la
misma.
Allí están todas esas culturas que nos llevan una morena y otras que
están tan mal como nosotros.
Es encomiable la misión y visión de país que tienen los chinos, los
hindúes, los estadounidenses, los argentinos, los europeos en
general, los australianos, los japoneses, asiáticos, y otros mas.
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